Es una idea muy arraigada y que incluso parece lógica: el té contiene teína, la teína hace orinar, por lo que el té haría perder más agua de la que aporta. Hay quien llega incluso a aconsejar beber un vaso de agua por cada taza, para «compensar ». En Tisane Addict, preferimos comprobarlo antes de repetirlo. Así que nos hemos puesto a leer los ensayos clínicos que han abordado la cuestión en profundidad, con sus resultados, pero también con sus limitaciones y su financiación. He aquí el veredicto detallado.
1. ¿De dónde viene la idea de que el té deshidrata?
El punto de partida es real: la cafeína, que en el té se denomina teína pero que es exactamente la misma molécula, tiene un efecto diurético. El problema radica en la simplificación. Este efecto se ha observado sobre todo con dosis elevadas de cafeína, a menudo administradas en comprimidos, en personas que no solían consumirla habitualmente. Una taza de té, por su parte, es casi toda agua, con una dosis moderada de cafeína. Al extrapolar un caso al otro sin medir, ahí es donde nació el mito.
2. Lo que dicen los estudios, con cifras que lo respaldan
Ruxton & Hart, British Journal of Nutrition
21 hombres sanos, ensayo aleatorizado cruzado: 4 o 6 tazas de 240 ml de té negro con un chorrito de leche (es decir, 168 o 252 mg de cafeína), comparadas con la misma cantidad de agua. Resultado: no se observaron diferencias significativas en los marcadores sanguíneos y urinarios de hidratación. Leer el estudio
Maughan et al., American Journal of Clinical Nutrition
72 voluntarios, 13 bebidas habituales analizadas, a razón de un litro cada una. Durante las cuatro horas siguientes, la cantidad de orina producida tras tomar té caliente, té helado o café no difiere de la observada tras beber agua. Leer el estudio
EFSA, dictamen sobre la seguridad de la cafeína (2015)
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria considera que una ingesta de hasta 400 mg de cafeína al día, procedente de cualquier fuente, no supone ningún riesgo para la salud de un adulto sano (200 mg en el caso de las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia). Ver la opinión
Para que quede claro, hagamos un pequeño cálculo a partir del ensayo de 2011: 168 mg repartidos en 4 tazas, lo que supone unos 42 mg de cafeína por taza de té negro en las condiciones del estudio. Las seis tazas del grupo que más consumió se mantuvieron, por tanto, muy por debajo del umbral de 400 mg establecido por la EFSA, y no alteraron el equilibrio hídrico.
3. Verdadero o falso: 5 ideas preconcebidas a la lupa
«Una taza de té hace que el cuerpo pierda más agua de la que aporta».» Los dos ensayos citados no muestran ninguna pérdida neta con respecto al agua en las cantidades analizadas.
«Hay que beber un vaso de agua por cada taza de té».» Nada de lo que se desprende de estos estudios justifica esa «compensación»: el té cuenta, y mucho, en la ingesta diaria de líquidos.
«La cafeína tiene un efecto diurético.» Sí, pero se manifiesta sobre todo en dosis elevadas y se atenúa en los consumidores habituales. En las cantidades propias de un consumo habitual de té, no se ha podido detectar en los ensayos.
«El té verde deshidrata menos que el té negro.» Ninguno de los estudios citados ha comparado ambos. Lo que realmente varía es la cantidad de cafeína, en función de la hoja, la dosis y el tiempo de infusión, y no una propiedad propia del color del té.
«Las infusiones no contienen teína.» Verbena, manzanilla, rooibos, hojas de frambuesa: estas plantas no proceden del arbusto del té ni contienen té. La única excepción destacable entre las infusiones habituales es el mate, que contiene cafeína.
4. Los límites que hay que conocer, porque se os debe honestidad
Estas conclusiones son sólidas, pero tienen un alcance limitado. El ensayo de 2011 se realizó con 21 hombres en reposo, en un laboratorio: no se puede extrapolar sin precaución a un esfuerzo deportivo intenso o a condiciones de calor extremo. Además, ambos estudios fueron financiados por organismos vinculados al sector: el Tea Advisory Panel en el caso del primero y el European Hydration Institute en el del segundo. Esto no los invalida, ya que se han publicado en revistas con revisión por pares, pero es una información que preferimos facilitarles en lugar de ocultarla.
Por último, «no deshidrata» no significa «sin límites». La cafeína sigue estando sujeta a las recomendaciones de la EFSA, y a las personas sensibles a ella les conviene optar por una infusión por la noche, tal y como explicábamos en nuestra guía té o infusión después de la comida. Para cualquier pregunta relacionada con una situación médica concreta, hay que acudir a un profesional sanitario.
Puntos clave
- En las cantidades habituales, el té no provoca deshidratación: dos ensayos clínicos no han encontrado ninguna diferencia con respecto al agua.
- El efecto diurético de la cafeína es real, pero está relacionado con las dosis elevadas.
- Recomendación de la EFSA: hasta 400 mg de cafeína al día para un adulto sano.
- Las infusiones no contienen teína, salvo el mate.
Preguntas frecuentes: el té y la hidratación
¿Se tiene en cuenta el té a la hora de calcular la cantidad de agua que se bebe al día?
Según los ensayos clínicos disponibles, sí: en las cantidades analizadas (hasta 6 tazas al día en el estudio de 2011), el té no mostró diferencias con respecto al agua en los indicadores de hidratación. El agua sigue siendo la bebida de referencia, pero el té no debe excluirse del total.
¿Por qué nos entran ganas de orinar después de tomar un té?
En primer lugar, porque acabamos de beber una cantidad de líquido, como si fuera un vaso grande de agua. El estudio de 2016 demuestra precisamente que, en un periodo de cuatro horas, el té no provoca una mayor producción de orina que la misma cantidad de agua.
¿Cuántas tazas de té se pueden tomar al día?
La referencia oficial se refiere a la cafeína, no a las tazas: la EFSA establece un límite de 400 mg al día para un adulto sano, procedentes de cualquier fuente, y de 200 mg durante el embarazo o la lactancia. El contenido de una taza varía según el tipo de té, la dosis y el tiempo de infusión, por lo que hay que sumarlo al café, los refrescos y el chocolate.
¿El té helado deshidrata más?
No: el estudio de 2016 comparó el té helado con el té caliente, sin encontrar diferencias con respecto al agua. Solo hay que tener cuidado con las versiones industriales muy azucaradas, que son otra historia: el té helado casero sigue siendo la mejor opción.
